Ahínco es una palabra que usaban anteriormente en el campo para referirse al amor, empeño o dedicación, con mucha diligencia para hacer algo, mucha fuerza.
Así es como nace Ahínco, un proyecto de vida que logra reunir todo lo que me apasiona:
La arquitectura, el diseño, el arte, la madre tierra: la naturaleza y todos los seres que habitan en ella, los dibujos, la creatividad, la libertad de ser auténtica y mostrarme cada día más sin tantas capas del "deber ser" y seguir más de lo que a mi alma la hace sentir viva, crear desde mi corazón, conectar con seres, maestros de vida y viajar para aprender y compartir.
Ahínco estudio es el resultado de mi búsqueda personal que empezó en la Pandemia (hace 5 años) en donde a todos nos dio un giro de 180°; aquí empezó la incomodidad a tomar más forma, llegaron preguntas respecto al bien conocido término "status quo" Y como el alma inquieta que soy empezó a removerse en preguntas y cuestionamientos más profundos en lo que respecta esta experiencia llamada vida y como vivir más en coherencia: que mi sentir, decir y actuar estuvieran entretejidos cada día más.
Soy Camila tengo 31 años, de una pequeña ciudad llamada Ibagué - Colombia, una mujer que está en constante transformación, que nace - muere - nace varias veces al año, pero que tiene clara la intención de vivir en amor, paz, gratitud, de compartir, de conectar y vivir una vida más ligera sin tanta "maleta". Y que desde hace dos años decidio dejarlo todo y saltar al vacío para vivir amando lo que hace.

Una mujer que reconoce su alma vieja, pero que vive su niña interior con mucha fuerza, recuerdo que desde pequeña era muy aventurera, preguntaba todo, amaba y (amo) jugar a la profe, al escondite, dibujar, pintar, montar en bici y acampar; de niña el mejor regalo que me ponía cara de "Ponque" (felicidad plena) era todo lo relacionado con colores, marcadores o elementos que me permitieran plasmar en papel lo que estaba en mi cabeza e imaginación, le llamaba la "Caja mágica" al contenedor de estas herramientas que tanta felicidad me daban y aún hoy me dan.
